To like or not to like...

martes, 31 de mayo de 2011

Encuesta mundial


La ONU acaba de terminar una encuesta en todo el Mundo. Ha sido un rotundo fracaso.
La pregunta era: Dígame por favor, ¿Qué opina de la escasez de alimento en el resto del Mundo honestamente?
Primeramente en Argentina no supieron qué era “Por favor”, en Cuba pedían que les explicaran qué era opinión, En Europa no supieron qué era escasez, en África no supieron que era alimento, y en Estados Unidos no sabían que era el resto del Mundo, en México en la cámara de Diputados y Senadores aun se debate que es “honestamente.”

domingo, 29 de mayo de 2011

Papás, les presento a mi nueva novia :D

Su nombre es Federica. Tiene 35 pero es muy jovial, tiene alma de niño.
Del fruto de nuestro largo amor de tres meses, nació nuestro pequeño Filomeno.

Juntos y en base a esfuerzo y dedicación hemos formado un hogar acogedor.
Tenemos un futuro prometedor por delante, lleno de aventuras por vivir.
Ambos soñamos con envejecer juntos
Y sobre todo nunca dejar morir el amor y la pasión que nos han caracterizado.

Ahora soy un hombre y les agradesco todo lo que hicieron por mí, papás.

P.D. Espero que no les moleste compartir su cena de hoy con nosotros (no andamos muy bien de dinero)
Con amor. Luciano.

Ya no hay moral...

Armando Palomas

viernes, 27 de mayo de 2011

Crónica de una serenata equivocada

Dejé mi corazón donde tú sabes,
pero una canción nunca es suficiente
para poder llevarte serenata,
se necesita ser muy muy valiente.

La luz de tu ventana se ha encendido
y yo con guitarra fosforecente,
canto para que sepas que estoy vivo,
que sigo siendo tu viejo indecente.

Un buche de cerveza que está tibia
de tanto yo tenerla entre mis manos,
que por estár cantando no bebía,
recuerdo que ya se me había olvidado.

Volví para decirte que los perros
no dejaban cantar de cualquier modo,
quise patearlos yo de uno por uno
y ahorita ya no ladran; me hacen coros.

Solté la rienda, dijo José Alfredo,
Jimenez al igual que mi apellido,
me quitaré este saco y el sombrero
y juraré no haberte conocido.

Me llevo de tu casa una gardenia,
me llevo tu silueta en la ventana,
y gracias, me despido y con tu veñia,
ya casi acabaré mi serenata.

Más ahora que haz salido en la mañana,
y vi tus piernas, me quedé encantado,
y aunque no eres la misma que Mariana,
discúlpame el haberte despertado.

Pues juro que me equivoqué de casa
y aunque me sienta muy muy apenado,
lo juro aquí abajo de tu ventana,
un gusto fue el haberme equivocado.
Un placer fue el haberme equivocado.
Un gusto fue el haberme equivocado...